Teatro de sordos

Por Perla Schwartz

SeñaYverbo

Hace poco más de veinte años, en 1992 se fundó esta asociación artística y educativa, única en su género, cuya misión ha sido dar desde la escena, respeto y comprensión a las personas discapacitadas. Seña y verbo fue fundada por el director de teatro Alberto Lomnitz, apoyado por el Fideicomiso Cultural México- Estados Unidos, el FONCA y la Fundación Rockefeller.

A la fecha han realizado más de 20 montajes, entre los que destacan “El misterio del circo donde nadie oye.”, “La vuelta al mundo en ochenta días”, “La fiesta del cielo”, “Hecho a mano”, “Ecos y sombras”, “La noche del tigre”, “Uga” y “Microhistorias.”

Desde sus inicios a la fecha, Seña y Verbo ha estado muy activa, no tan sólo en las puestas en escena, donde suelen combinar bellos videos, sino a través de la impartición de algunos talleres como Seña y verbo en tu espacio, la promoción a la lectura, la sensibilización a la lengua de señas, música para tus ojos y la comunicación no verbal.

Para ello se ha congregado con lema teatro de sordos, realizando una labor sumamente loable. Además de las funciones en el Distrito Federal, Seña y Verbo han creado compañías paralelas en Culiacán, Torreón, Guadalajara, Aguascalientes y San Luis Potosí.

Su labor les han valido varios premios, como el otorgado por Plácido Domingo en 1996, además de giras exitosas por San Salvador, Costa Rica, Alemania, Austria, Canada y Brasil.

El uso de la voz, el trabajo con el silencio y la mímica son tres elementos esenciales que maneja Seña y Verbo, un ejemplo que en el teatro caben nuevas manifestaciones, cuando hay creatividad y entusiasmo para hacerlo.