Yaya quiere jugar fútbol

Viridiana Nárud (@viridianaeunice)

Como espectadora crítica es emocionante ver la evolución de un joven artista. En este caso me tocó ir a ver Yaya quiere jugar futbol dirigida por Isael Almanza. La obra escrita por Camila Villegas sigue las líneas de la narraturgia y habla de la historia de dos hermanos muy distintos, pero unidos por el amor. La intriga, el miedo al rechazo del padre, la búsqueda de ser aceptado son parte de los conflictos de esta trama.

La dirección dialoga con la puesta en escena; la iluminación sigue un camino armonioso conforme a los conflictos y sus cambios de humor de los personaje. Cada cosa está puesta en su lugar. Las actuaciones son la medida perfecta a la obra. Sin embargo, habría que poner atención en aquellas interacciones que buscan desesperadamente el público infantil y los padres de éstos con los actores.

Mientras transcurría la obra, los padres siempre necesitados de distraer a sus hijos pequeños y mantenerlos en el sillón por una hora, buscaban interactuar. Esa interacción se veía apagada en ocasiones con los actores que se encerraban en su mundo de ficción ignorando lo que naturalmente estaba ocurriendo.

La dirección de Isael Almanza es cada vez más madura, el caos comienza a tener un orden y poco a poco deja ver su verdadera personalidad de director. Es un gusto ir recorriendo junto a sus obras este camino llamado teatro el cual muchos comienzan a dejar atrás.