Antojitos Mexicanos, amor que duele pero quieres superar

Antojitos Mexicanos es una divertida obra que invita a mirar el proceso de ruptura de una relación tóxica a través de un cabaret ranchero como sinécdoque de ese amor que duele, que te hace sentir insegura pero que quieres superar.

 

La acción se desarrolla en la cantina La Mala Costumbre, donde Amalia recibe a sus invitados, desconocidos, a los que convocó a un decadente encuentro sin develarles el motivo. Poco a poco iremos sintiendo que esa desconocida y una han vivido cosas similares en algún punto.

 

A ritmo de canciones rancheras cuyas letras dicen cosas como: “ya el amor no me interesa, cantaré por todo el mundo mi dolor…” o “¿A caso no te duelen sus engaños y promesas incumplidas?”, vamos conociendo quién es ella y su relación con Amador. La propuesta, interpretada por Julia Arnaut bajo la dirección de Francia Castañeda, utiliza el recurso del títere y el pop up para generar ritmo en la obra adaptada a formato digital, con ingenio y profesionalismo a cargo de La Canija Teatro y Tiempo de Mandarinas; con material pregrabado y otra parte en vivo. Amador es encarnado por un títere cuyo rostro es la misma actriz pero con un bigote falso.

 

Cuando Amalia era una niña, en sus tiempos no era bien visto jugar fútbol, saltar o correr. Pero cuando creció, contrario a lo que se esperaba de ella, viajó por el mundo y usaba minifalda. Sin embargo, el amor a primera vista con Amador lo cambió todo. Él se enamora fácil pero considera a Amalia su catedral, mas ella sólo quiere que él no le mienta.

 

Cabe destacar la voz de Claudia Arellano interpretando con guitarra las canciones rancheras. Del mismo modo, destaca la actuación de Julia Arnaut en el papel de Amalia del Refugio Soledad, que nos convierte en sus amigos con quienes quiere dejar salir su indignación.

La historia muestra la evolución de la protagonista. Desde deshagos (que te deparan risas que ocultan un “eso yo lo viví”), y la ida a terapia hasta la llegada de otros amores. Es así que se muestra la transformación a una mujer libre, segura de sí misma, que cuestiona que “a los muchachos les celebran sus engaños” y se da cuenta que sólo ella puede amarse profundamente porque, en cuestiones de pareja, el amor no siempre lo puede todo.