HUÉRFANOS

EL MELODRAMA SIEMPRE FUNCIONA
Escrito por: Pablo Iván García (@garciapabloivan)*

huerfanos

Esta obra plantea, desde el principio, emociones encontradas. Antes de la tercera llamada, fragmentos de piezas musicales nos hacen recordar los momentos más álgidos de algún melodrama de media tarde en televisión. El título no es vago: sugiere la idea de personajes desprovistos, indefensos. Y así resulta.

 

“Huérfanos”, escrita en 1983 por el autor norteamericano Lyle Kessler, dirigida en su versión mexicana por el experimentado actor Hernán Mendoza, es un melodrama que hace mella en la conciencia del público, debido al manejo de las emociones respecto a sus protagonistas: Tomás (Mauricio Argüelles) y Felipe (César Rodríguez), dos hermanos que han vivido sin sus padres desde que tienen memoria, conocen por casualidad a Héctor (Hernán Mendoza), un extraño visitante.

 

Argüelles y Rodríguez, actores jóvenes con recursos limitados, aprenden en el escenario de un intérprete que los aventaja en edad y talento. De forma generosa, Mendoza representa en esta fábula a un personaje igualmente altruista que llega a la vida de los muchachos, para intentar transformar sus precarias condiciones de existencia.

 

La escenografía hiperrealista reproduce la casa donde Tomás y Felipe han vivido desde su infancia, con la ausencia total de sus progenitores y alejados -cada vez más- de la sociedad: Tomás roba transeúntes para subsistir y Felipe es un joven aniñado, de carácter casi caricaturesco, que vive sobreprotegido por su hermano mayor.

 

Luego de los primeros minutos aparece en escena Héctor, el único personaje complejo de la obra: un hombre bonachón y carismático, con un pasado tormentoso, que hace una visita aparentemente circunstancial a la casa.

 

Los diálogos escritos por Kessler resultan mucho más logrados en voz de Héctor; cuando son los huérfanos quienes hablan, su discurso resulta frívolo; a pesar de su carácter unidimensional, los protagonistas -a medio camino entre la adolescencia y la madurez- son quienes deberán aprender una lección en esta historia.

 

Las escenas son sencillas en cuanto a eventos dramáticos; la acción avanza lentamente durante la primera mitad de la obra, hasta el intermedio, cuando sobreviene el primer giro dramático. El público disfrutará ver a Felipe y Tomás irse transformando poco a poco: algunos espectadores no podrán incluso contener las lágrimas: el melodrama siempre funciona. Aun sin un discurso ideológico demasiado profundo, “Huérfanos” resulta un montaje digno de ver.

 

HUÉRFANOS
Dramaturgia: Lyle Kessler
Dirección: Hernán Mendoza
Con: Hernán Mendoza, Mauricio Argüelles y César Rodríguez
Teatro Milán
Lucerna 64, Col. Juárez
Viernes 20:30 hrs, sábados 18:00 hrs y 20:00 hrs; domingos 19:00 hrs
Del 3 al 18 de octubre 2014

 

* Dramaturgo.